viernes, noviembre 17, 2017
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El genoma de los antiguos reyes egipcios, no es de África

genoma de los antiguos reyes egipcios

El primer análisis del genoma de los antiguos reyes egipcios según las momias encontradas por los arqueólogos, determina que estos estaban más estrechamente relacionados con los occidentales de Asia que con los africanos, según un estudio publicado el martes por científicos del Instituto Max Planck.

La investigación encontró que el genoma de los antiguos reyes egipcios estaba más estrechamente relacionados con el Levante neolítico, Anatolia y las poblaciones europeas. Las momias investigadas no compartieron fuertes vínculos genéticos con África que a menudo se encuentran en los egipcios modernos.

“Esto sugiere que un aumento en el flujo del gen subsahariano en Egipto ocurrió en los últimos 1.500 años”, dijo Wolfgang Haak, quien dirigió el equipo de investigación.

“La genética de la comunidad de Abusir el-Meleq no sufrió ningún cambio importante durante los 1.300 años que estudiamos, lo que sugiere que la población permaneció genéticamente poco afectada por la conquista y los gobiernos extranjeros”, dijo Haak.

Es una prueba más de que los antiguos egipcios eran genéticamente diferentes de los residentes de hoy en día. Los científicos coinciden ampliamente en que los antiguos egipcios eran indígenas del área del Nilo, pero una minoría de los estudiosos afrocentristas afirma que la población antigua del área era totalmente africana.

Esos expertos afirman que los antiguos egipcios eran similares a las culturas subsaharianas, argumentando que los gobernantes egipcios famosos, incluyendo Tutankamón y Cleopatra, eran más africanos que caucásicos.

Sin embargo, los investigadores analizaron el ADN antiguo de los egipcios momificados que vivieron desde 1400 aC a 400 dC, estableciendo que las momias pueden ser una fuente fiable de material genético para estudiar el pasado antiguo del imperio.

Principalmente el estudio podría abrir la puerta a nuevas pruebas genéticas de los restos momificados. Más de 151 momias individuales fueron examinadas durante la investigación. Los científicos recuperaron los genomas mitocondriales de 90 individuos y conjuntos de datos del genoma de tres individuos.